Cuando los pintores llegan al Santuario de la Virgen de Lugás, la niebla se enseñorea de este lugar Mariano velando el paisaje y dándole apariencia de ser un lugar de meditación y recogimiento, cosa que es cierta, pues desde su fundación hasta el presente tiene un fuerte atractivo para los vecinos del concejo de Villaviciosa que ven en el un refugio donde depositar sus cuitas como testimonia la mucha cantidad de exvotos depositados a lo largo de los años tras sus muros.
En este ambiente solitario hoy, trabajaron los miembros de Nieblastur que por momentos se sintieron parte de este místico lugar donde algunas de sus imágenes llevan la firma de Cuadra Sánchez.














