Se ha terminado el verano, las muchedumbres ya no invaden las playas y, estos espacios recuperan dentro de lo posible el aspecto que nos recuerda que la vida sobre la tierra surgió de las profundidades marinas y, que precisamente aquí, en esta costa conocida como costa de los dinosaurios, estos ciclópeos seres vagaron dejándonos sus huellas sobre las rocas de los acantilados.
Un Sábado de Gloria de postín, con la asistencia de dos biólogos, Gonzalo Gil y Bernardo Busto que empeñaron sus esfuerzos en levantar acta de la conexión natural entre continentes a través de su fauna, en este caso fotografiando un ejemplar de Escribano Nival llegado seguramente de las Islas Británicas.
Los pintores de Nieblastur enriquecidos con esta nueva experiencia dejaron que el mar Cantábrico les orease con su salutífero soplo mientras pintaban.
Acuarela de Cuadra Sánchez.
Acuarela de Eusebio Llorca.
Acuarela de Eusebio Llorca.
Acuarela de Eusebio Llorca.
Acuarela de Enrique Mijares.
Acuarela de Rosa Rubio.
Acuarela de Manuel Otero.
Acuarela de Gonzalo Gil.
Acuarela de J.M. Puente.
Acuarela de Antonio Moncada.
Acuarela de Ángel Suárez.
Rosa Subio, Gonzalo Gil y Manuel Otero.
Antonio Moncada, Rosa Rubio, István Matrzy, Eusebio Llorca y Enrique Mijares.
Rosa Rubio, Cuadra Sánchez y Gonzalo Gil.
J.M. Puente, Eusebio Llorca y Antonio Moncada.





















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